28A, LA MINGA HACÌA EL GRAN PARO NACIONAL

El consejo regional indígena del Cauca CRIC-Nacional en el marco de la minga hacia adentro y la minga hacia afuera junto a sus mayores, sus mayoras, sus autoridades, sus jóvenes, sus mujeres y su comunidad en general se unieron para apoyar el Gran Paro Nacional

Las comunidades indígenas del Cauca salieron rumbo a las ciudades de Bogotá Y Popayán en rechazo a la Reforma Tributaria, el asesinato de lideresas y líderes sociales, teniendo en cuenta el reciente asesinato de la Gobernadora Sandra Liliana Peña Chocue de Caldono Cauca, la vulneración al derecho a la Consulta Previa libre e informada, el incumplimiento de los Acuerdos de Paz, el alza a los impuestos, entre muchas otras políticas de muerte impuestas por el gobierno de IVAN DUQUE.

“El agricultor no tiene garantía y aun así le ponen impuestos”

Se rechaza rotundamente la violencia sistemática que se vive en el país desde hace muchos años y que hoy nuevamente retorna a los territorios con más fuerza y más violencia. En aras de encontrar la armonía territorial se busca un debate de gobierno a gobierno sobre lo que está afectando hoy a las comunidades indígenas en los territorios, que entre muchas situaciones las principales son:

• La emergencia humanitaria regional y nacional.

• La militarización que genera más conflicto en los territorios.

• Los escenarios de pos-acuerdo.

No hay cumplimiento de los Acuerdos de Paz ni voluntad para garantizar la vida en los territorios que nuevamente son azotados por el conflicto armado imponiendo la presencia de los diferentes grupos armados (legales e ilegales), los cultivos de uso ilícito, el asesinato selectivo hacia las autoridades y guardia indígena y la impunidad ante estas acciones de muerte que vienen afectando desde hace mucho tiempo sin que el Gobierno cree propuestas reales y contundentes ante estas problemáticas

“No estamos reclamando un asunto de dinero, porque la plata no va a revivir a nuestros compañeros”

Se demuestra una vez más la fuerza de lucha que se tiene para defender la vida y la dignidad de los pueblos, Colombia se ha levantado nuevamente después del calor y la resistencia que vivió el pasado 28 de noviembre del 2019 de forma colectiva desde las ciudades, desde los pueblos, desde las carreteras.

“Aquí hemos estado las mujeres y vamos a seguir estando porque nos están matando, están matando a nuestros esposos, a nuestros hijos, a nuestros padres”

Ese 28 de abril desde muy temprano en la mañana las diferentes comunidades del Norte del Cauca se encontraron para apoyar a la ciudad Blanca, La Ciudad de Popayán, en donde, en el camino se iban uniendo más comunidades del Cauca para llegar en caravana a la ciudad.  En el transcurso del camino se sentía la fuerza, la música, la digna rabia de las mujeres, los hombres, los jóvenes, la emoción de los niños y las niñas, hasta que al llegar al peaje de Tunìa, la represión como es de costumbre en este país se hizo presente, el ESMAD (escuadrón móvil anti disturbios) estaba esperando la movilización arremetiendo contra las comunidades.

La resistencia y las ganas de la gente siempre serán más fuertes que las balas y los ataques por parte de la fuerza pública y es así como después de limpiarse las lágrimas y retomar la reparación, pusieron en marcha las chivas y siguieron su andar. En el camino se encontraron con más de 2.000 campesinos del Sur del Cauca que también se tomaron los diferentes puntos del departamento.

“La gente que está aquí es la gente que hemos sentido el dolor de la guerra y las distintas formas con las que nos ha y nos siguen atropellando”

Al llegar a Piendamó Cauca se encontraron con el primer cordón de los campesinos y las campesinas de ASOINCA, haciendo las exigencias en contra de la reforma tributaria, solicitando al Congreso Nacional y al Presidente de la nación:

“Por favor den un fallo negativo a la reforma tributaria porque esto nos afecta a todos los colombianos”

Los manifestantes se distribuyeron entre Piendamó y el Cairo para al final del día concentrarse en el Cairo donde acompañaron comunidades indígenas, sectores comerciantes, familias, amas de casa, he hicieron un recorrido por las calles de Piendamó.

“No tenemos nada contra el comercio, ni la policía, ni nada de eso, esto no es un paro político es un paro colombiano, donde todos estamos unidos porque a todos nos duele”

Al llegar al Cairo los compañeros y compañeras campesinas aseguran:

“Esta jornada ha sido maravillosa porque estamos apoyando una causa justa para el país, nos tenemos que unir los campesinos, la gente de la ciudad, tenemos que ayudarnos y apoyarnos, que la gente entienda que la guerra no es contra la misma gente es contra el gobierno que nos está atacando con impuestos que no debemos pagar, pagamos el IVA más caro de Latinoamérica y el mundo, otra cosa que me parece injusta: no tenemos una salud ni una educación gratuita”

Al llegar a Popayán la comunidad indígena en hermanamiento con los diferentes sectores organizados se concentraron más de 5.000 indígenas, pero al tiempo fueron atacados junto con los estudiantes por parte de la fuerza pública, en donde la guardia indígena tuvo que intervenir y hacer un cordón humanitario para resguardar a la comunidad.

“A nosotros no nos interesa afectar al comerciante, a la clase media, no nos interesa afectar edificios, porque tenemos claro que la reforma la debemos tumbar es el pueblo colombiano”

“No tenga violencia, tengan paciencia, seamos conscientes de que no nos podemos dejar robar más porque somos un país rico con mucha diversidad cultural, diversidad natural, somos un país hermoso y rico, pero nos hemos dejado meter los dedos a la boca, despertemos que el conocimiento es lo único que no da la salida, luchemos por la educación de los jóvenes”

“La unidad del pueblo colombiano tiene que marcar la diferencia en este momento y la idea es tumbar esa reforma tributaria y también exigir el cumplimiento de los acuerdos de paz, educación gratuita tanto básica como superior, para construir una sociedad diferente que tanto necesitamos, ya que los territorios se vuelven a sumir en la violencia y los actores armados, del narcotráfico, de un estado corrompido por ese narcotráfico y ese paramilitarismo”

 Por: tejido We’jxia Kaa’senxi, cabildo de Corinto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »