Despertar de las semillas, fertilidad y fecundidad para el pueblo Nasa. Ofrenda del Saakhelu

La fertilidad no solo se da entre los seres humanos, sino también en la tierra y sus hermanas, para que así mismo se generen fuentes de vida y la existencia continúe. El Nasa sabe que tratando bien a la tierra “Uma Kiwe”, cuidándola y respetándola está asegurando la existencia de sus generaciones pues, ella es la que brinda las herramientas necesarias para vivir.

Fuente fotográfica. Mabel Quinto comunicadora Nasa. Mural UAIIN I Minga del arte

El pueblo Nasa, anteriormente llamado pueblo Páez, nombre que fue asignado por los invasores españoles, es uno de los 10 pueblos indígenas que habita el territorio del Cauca; hombres y mujeres de contextura gruesa, ojos rasgados y no muy altos, son algunas de sus características; además, son muy espirituales, mantienen vivas sus prácticas ancestrales mediante los rituales como una forma de agradecimiento a la madre tierra.

Uno de los personajes más importantes en esta comunidad, son los Kiwe The (sabedores espirituales), tienen el mayor conocimiento medicinal y espiritual de los Nasa, ellos son quienes establecen comunicación directa con Kiwe (tierra), con los seres vivos y los espíritus que ella alberga, denominados sus “hermanos”, son  mayores y mayoras que visten ruana elaborada de lana de ovejo, sombrero de material de hoja de caña brava, cargan dos y hasta tres jigras de cabuya o jigras muy coloridas donde guardan con recelo hoja de coca y remedios que utilizan para armonizar.

El andar del tiempo es un aspecto muy importante que tienen en cuenta los kiwe the, cuando de realizar rituales se trata, consiste en la observación de las fases lunares y solares que dan paso a la celebración, entre los rituales que celebran los nasa se encuentra el SAAKHELU, (ofrenda a las semillas), ritual sagrado que se celebra en el mes de agosto, allí, entre la música, las danzas, bebidas propias, comida y la palabra se comparte con alegría en comunidad.

Armonización espiritual 

Un grupo de Kiwe The realizan los preparativos con dos meses de anticipación para limpiar y armonizar el lugar del evento, se sientan a mambear (mascar coca), dicen que así se comunican con los espíritus de la Madre tierra, quienes dan orientaciones como, de donde será traído el árbol para la ofrenda, si este árbol es hembra o macho, piden permiso y abren el camino para que el evento se realice con mucha fuerza.

El ritual del Sakhelu, en la mayoría de ocasiones se hace en el mes de agosto, así que un fuerte sol con viento acompaña este espacio que inicia con el desfile de chivas (bus escalera) que trae los comuneros participantes, es mucha gente la que llega, empiezan a hacer fila en la entrada del lugar para que los mayores armonicen con remedio o fresco, es un agua con plantas.

Fuente. Mabel Quinto comunicadora Nasa

El primer día de celebración del ritual mayor, una parte de la comunidad se encarga de poner las ollas de la comida, mientras que la otra parte se traslada hacia la montaña, allá en medio de música y bebidas propias se brinda y se pide permiso  para cortar el gran árbol; el corte del árbol se demora entre una o dos horas, todos participan, al final del corte con lasos cargan el árbol que es traído  hasta el lugar destinado para la ofrenda.

A ritmo de flauta y tambor

Las danzas en del ritual del Saakhelu se convierten en el corazón,  se danza para estar alegres y recibir buenas energías, entre brindis con chicha de caña o de maíz y chirrincho, inicia la primera danza de bienvenida a los participantes o coqueteo, figuras como: el espiral, la culebra y círculos se observan, en medio de las risas y el movimiento de los pies, recorren lugares del espacio, hacen la venia quitándose el sombrero como símbolo de invitación a las personas que no están dentro de la danza a que se integren y así ,  a ritmo de flauta y tambor, se dan vueltas tanto para el lado derecho como el izquierdo como señal de saludo a los seres espirituales presentes en el espacio.

Fuente. Mabel Quinto comunicadora Nasa

Una vez iniciada la danza los participantes no deben parar ni dejar a la mitad, hay que terminar incluso si la duración es de una o dos horas, si se abandona a mitad, o se quedan borrachos, la consecuencia desde lo espiritual que es la desarmonía familiar y comunitaria en el territorio, según cuentan los mayores.

Luego de danzar se sube la ofrenda, como el árbol es tan grande un joven ayudado con lasos sube la ofrenda a la copa del árbol, los mayores dicen que debe estar alta para que el gran cóndor logre ver la ofenda, pues cuenta la historia que: Uma y Tay aconsejan, ofrecer, brindar y hacer pagamentos a los espíritus guardianes con comidas, bebidas y remedios, así evitan que los cóndores, quienes son los nietos de Nej (Gran espíritu), sobrevuelen dejando enfermedades y energías negativas sobre la madre tierra, provocando hambrunas y conflictos.

Alrededor de 12 danzas acompañan este gran ritual, entre ellas, la danza de la picada de la carne, en casitas de techo de hoja de caña brava y sobre mesas improvisadas de madera, inicia la danza de la picada de la carne, al ritmo del tambor que entona una melodía que se conjuga con el golpe del machete al picar la carne.

También se encuentra la danza del despertar de las semillas, aquí los niños y niñas son los principales protagonistas, se selecciona niños de 4 a 7 años, el kiwe the observa sus dientes los cuales deben estar sanos ya que son los encargados de despertar las semillas que la comunidad lleva, en mochilas se dejan las distintas clases de semillas como el frijol, maíz, plátano, yuca etc y mientras se danzan los niños acarician con un palito las semillas que al final son repartidas a la comunidad, cada uno guarda lo que alcanza a recoger y luego es sembrada en su tul (huerta), así, al año siguiente tiene productos para llevar como ofrenda y compartir con la comunidad.

Fuente. Archivo comunicaciones CRIC

Entre otras danzas se ecuentras, la danza de ULÇEY KU’H (danza de la culebra, símbolo del agua), WEJXADHI’H KU’H  o danza al viento  que simboliza la vitalidad del viento, YU’ÇE KU’H  que simboliza plantas que son remedio en la comunidad, SXAPE KU’H (danza al caracol), se hace figuras simbolizando el caracol y para que no se pegue la pereza o ser lento, MEWEJX KU’H danza del gallinazo y el cóndor, máximos protectores de enfermedades ya que ellos limpian el territorio, SEKH A’TE KU’H danza del sol y la luna, símbolo de dualidad y fertilidad, y finalizan con WEÇXA KU’H danza de agradecimiento a los participantes.

El ritual Saakhelu, se realiza en tiempo de luna llena y permite comunicarse con los espíritus para mantenerse sanos espiritualmente y físicamente, se comparte la chicha, mucha comida para brindar por la vida y despertar las semillas para que sean fecundas para la siembra durante todo el año, así se mantiene la abundancia de comida y se protege la vida de las semillas, pues la ley de origen de los Nasa dice que todos los seres de la naturaleza deben permanecer en armonía para que la madre tierra siga siendo generosa, por eso los rituales sagrados desde el pensamiento, sentimiento y las prácticas espirituales, siempre han permitido la relación armónica con los espíritus guardianes creadores del universo.

Por: Tejido de Comunicación We’jxia Kaa’senxi Cabildo de Corinto, en coautoría Mabel Quinto comunicadora nasa.

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