MUJERES CONTRA LA GUERRA

“¿Por qué las mujeres? ¿Por qué nos tenemos que seguir levantando las mujeres? Porque somos las que entregamos la vida, las que estamos pariendo a los hijos, estamos pariendo a los seres humanos que hoy están poniendo el pecho en este paro nacional y que los están matando, los están desapareciendo y a nuestras mujeres las están violando”

La mujer significa vida y no solo como dadora de vida si no como protectora de esta, como madre, como hija, como hermana, como compañera, como energía femenina, como reflejo de Uma Kiwe nuestra madre tierra.

Como negras, como indígenas, como campesinas, como mujeres populares, como mujeres de los diferentes sectores, sentires, colores, olores y sabores, nos hemos hallado en el medio de intereses y deseos de terceros. Nuestra vida personal, familiar, nuestro entorno siempre nos ha puesto en el medio de las decisiones de otros y de sus repercusiones.

Desde que pudimos nos convocamos a partir del calor que emanan nuestros cuerpos, con la fuerza de nuestras entrañas, a través del fuego de nuestros corazones, con ese amor que se truncó por las lágrimas que tuvimos que derramar y la rabia que despertó al sentirnos heridas, al sentir que nos arrebataban la tranquilidad, que nuestros esposos, que nuestros hijos, nuestros hermanos eran arrancados de nuestras vidas, y ende esa rabia creció mucho más cuando también fueron nuestras hijas, nuestras madres cuando nos cansamos de ser nosotras mismas quienes siguiéramos siendo violentadas, ultrajadas, pordebajeadas y sobre todo como si fuéramos simples botines de guerra.

“No queremos que nos sigan matando nuestros hijos ni a nuestras hijas, necesitamos que se instale una mesa de diálogo, para que las voces de las comunidades se escuchen y para que esto cese, no queremos continuar en este derramamiento de sangre y en esta violencia”

Este Paro Nacional, esta Minga, nos convoca nuevamente a unirnos como mujeres desde el campo, desde la ciudad, desde nuestras diferencias de edad, color, idioma, nos convoca el dolor, la rabia, pero sobre todo la firmeza de protegernos, de proteger a los nuestros, a los que hemos parido, a los que hemos criado, a los que hemos amado, nos convocamos en digna rabia, en resistencia ante la muerte, ante la violencia, en defensa de nosotras y de nuestros compañeros. Porque desde que despertamos, desde que los jóvenes y las jovencitas salieron a las calles no han encontrado nada más que no sea represión, abuso, muerte y es donde nosotras con ese amor que nos caracteriza salimos junto a los y las primeras líneas a darles la mano, a apoyarlos y a revindicar su lucha que es nuestra lucha y es la lucha de las que vendrán y los que vendrán.

Denunciamos y exigimos la investigación y condena de los hombres, de los agentes de policía, de los agentes del ESMAD (escuadrón móvil anti disturbios) que violaron y amedrentaron a nuestras hijas, a nuestras mujeres, que en su asqueroso deseo de poder, manosearon no solo sus cuerpos si no sus almas, sin pena ni pudor.

Rechazamos el reciente asesinato de nuestra lideresa indígena Sandra Liliana Peña, traemos a la memoria también a nuestra Nejwesx (autoridad tradicional) Cristina Bautista, a nuestra tan querida Rosa Elena Toconàs, mujeres que hablaron fuerte y fueron calladas, rechazamos el intento de asesinato a nuestra compañera Daniela Soto a manos de “civiles” que dispararon a la comunidad indígena en Cali el pasado 9 Mayo, rechazamos las violaciones sexuales hacia las compañeras en la ciudad en el marco de la Movilización del Paro Nacional, exigimos respuestas contundentes ante estos abusos por parte del estado hacia nuestros cuerpos, hacia nuestro ser femenino.

“Esta marcha es para seguir haciendo memoria de los jóvenes y las mujeres que han perdido la vida en el marco del paro nacional, para hacer el llamado al gobierno para que diga dónde están los desaparecidos, ¿Quiénes son los responsables?, para pedir justicia por esas muertes, por esa sangre que se ha derramado, para decirle a las mujeres de Colombia que nos tenemos que juntar, las mujeres tenemos que defender la vida porque nosotras somos mujeres dadoras de vida, por eso hoy nos unimos a alzar la voz  de resistencia para decir que por más balas que hallan en este paro nosotras seguimos firmes hasta que logremos que el gobierno responda y se de salida a los puntos que se están solicitando”

Como mujeres seguimos en pie de lucha, resistiendo no solo desde la fuerza si no desde la enseñanza entorno al amor, un amor resistente y protector.

“Los que están aquí, policías y ESMAD matando al mismo pueblo, son también los pobres, porque este gobierno no pone a la elite del país a frentear, nos pone a pelear entre nosotros mismos. Es por eso este llamado, a los jóvenes que hoy están pensando unirse a la policía, al ejército nacional o a ser parte de la fuerza pública, ese no es el camino, matar a su propio pueblo no es el camino, por eso, debemos orientar a nuestra juventud, darle otras opciones seguir luchando por otro país donde haya opciones para la juventud, donde haya educación universitaria gratuita para la juventud, y que la educación no sea un privilegio para ricos”

Por: tejido We’jxia Kaa’senxi, cabildo de Corinto

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